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Ficha técnica del libro

José Ignacio Besga Zuazola: Poesía para seducir a la tristeza.


Año de edición: 2009.
Tamaño: 8º, 98 pp.
Tipos: Janson Text y Gill Sans.
Tirada: 1000 ejemplares.
Ilustración de cubierta delantera: Collage digital de Mª Jesús Casermeiro Castro.
Imprimió: Entornó Gráfico (Maracena, Granada). Encuadernó: Olmedo Hermanos.

 

Bio-bibliografía del autor:

José Ignacio Besga Zuazola (Vitoria–Gasteiz, diciembre 1948) es abogado y trabaja como directivo en la Caja de Ahorros de su ciudad. En la actualidad es Presidente del Consejo Social del municipio de  Vitoria-Gasteiz. Ha publicado dos poemarios: El ámbar gótico (2006) y Poética de la Tierra herida (2008). Bajo su iniciativa se han creado certámenes de poesía como la que organiza  la Fundación Krea, para jóvenes poetas y la Fundación Mejora para poetas de la tercera edad. Participa en diversos coloquios y conferencias y ha sido jurado de diversos certámenes literarios.

Sinopsis del libro

Poesía para seducir a la tristeza elabora toda una metafísica en torno a los conceptos de tristeza, melancolía y ese estado de ánimo inexplicable, el no se qué de San Juan de la Cruz, las vaguedades sin nombre de Rosalía de Castro, el misterio perseguido por Bécquer o esa emoción de origen desconocido en donde encontraron los poetas simbólicos y románticos su motivo de inspiración musical y sentimental. “Como el árbol que superpone sus hojas sobre el edificio de enfrente” la poesía, que en este libro se manifiesta a través de poemas en verso libre de sintaxis y léxico fluidos, se identifica con una búsqueda de la belleza, como la vía para descubrir las palabras esenciales de entre el tumulto y la medida exacta de la soledad. Es una poesía que propone una realidad oculta, recordada o deseada, al paso irremediable de lo cotidiano.


 

Texto (pág. 13).

EXISTES
Hablo contigo, tristeza.
Podrías ser una mujer,
la Tierra Herida,
la pobreza, la enfermedad,
tal vez la muerte,
podrías ser todo al mismo tiempo
y podrías ser nada.
Y entonces hablaría a la nada
o al vacío. Pero al vacío de qué,
a la ausencia de quién.
Da igual. Estás aquí,
a mi lado. Existes.
Circulas en mis venas,
mi sangre se ha acostumbrado
a tu presencia.
Y yo empiezo a estar
enamorado de ti.

 

Reseñas de prensa