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Ficha técnica del libro

Astrid Karen Garca Touchard: Segunda parte.

Año de edición: 2012.
Tamaño 8º, 76 pp.
Impresión a doble tinta.
Tipos: Janson Text y Gill sans.
Portada: Dibujo sobre papel de aguas y collage de M.ª Jesús Casermeiro.
Tirada: 600 ejemplares.
Imprimió: Entorno Gráfico (Maracena, Granada).
Encuadernó: Olmedo Hnos.

 

Portada

Bio-bibliografía del autor:

Astrid Karen García Touchard es profesora de Lengua Española y Literatura, y de francés, lectora en la Universidad de Nanterre en París, correctora en la École de Ciencias Políticas en París, profesora en la Universidad Camilo José Cela de Madrid y en el Colegio Arcángel en Aluche, profesora voluntaria en una cárcel y con alumnos de inserción laboral.
Fue finalista en el Certamen de Jóvenes Creadores de Madrid y ha publicado artículos en revistas de ámbito universitario como la revista Espéculo (Revista de Estudios Literarios de la Universidad Complutense).

Sinopsis del libro

Segunda parte, libro ganador del premio Federico García Lorca para Estudiantes de Universidades Españolas en su modalidad de narrativa, es un relato en donde se unen a la modernidad y eficacia del estilo, la ironía de la autora que ofrece una visión satírica y punzante de la realidad.

 

Texto

(págs. 21 a 23)

 

Del buen funcionamiento de las Actividades Socioeducativas del Centro.

En el Centro sólo tenemos derecho a dos Actividades Socioeducativas a la semana. Las Actividades Socioeducativas duran lo mismo que un año académico, con sus vacaciones, sus dos cuatrimestres y su fiesta de fin de curso (viva la universidad).
Setgorri se había apuntado a Artesanía y Manualidades y también a Jardinería.
Gaucho iba al curso de Iniciación a la Etimología de la Lengua Española, que lleva impartiéndose en el Centro desde hacía catorce años, y Lengua Francesa.
Yo voy a francés y a jardinería; Bailes de Salón I y II, Ortografía Normativa I y II, Baloncesto I y II, Voleibol I y II, Historia del Sistema I y II, Iniciación a la Etimología de la Lengua Española I y II, Lengua Inglesa I y II, Informática (nivel usuario) I y II, Programación I y II, Artesanía y Manualidades I y II, Corte y Confección I y II. Algunos se repetían como cromos.
La gran mayoría de nuestros socioeducadores son voluntarios y miembros de la Asociación Nacional de Visitadores de Centros. Casi todos son universitarios, estudiantes de Derecho o Educación Especial, o jubilados aburridos y dolidos de ya no servir full time al Sistema.
Las clases son de dos horas, de nueve a once.
Los profesores llegan a las ocho y veinte a las puertas del Centro, primer control con tarjeta, se abre la primera puerta. En las taquillas correspondientes dejan los teléfonos y los mp3. Control aeroportuario, se abre la segunda puerta. Pequeña alameda, sólo faltan los cipreses, control tarjeta, se abre la tercera puerta, salida trifurcada como un tricípite tridente trifásico. Mano derecha, barrotes y supervisor, buenos días, buenos días, mano derecha, barrotes y supervisor, buenos días, buenos días, todo recto, barrotes y supervisor, ocho y media, buenos días, buenos días, ¿podría llamar a los alumnos de francés, por favor? Sí, un momento. Los supervisores nos llaman en nuestras celdas, o no, depende de cómo les dé. Ahora, elige tu historia: si les da que no, pues no vas y si les da que sí, te despiertan sobre las ocho, ocho y media por si quieres ducharte, toque seco en la puerta aunque tú ya estás despierta, te recuerdan que tienes que coger el Carné, te traen, te recogen, y vuelven a buscarte a la celda a las nueve, nueve y diez, nueve y media, qué bien acompañaditos vamos, dejamos el Carné al Supervisor de turno y ya estamos en el aula de las Actividades Socioeducativas. Una pausa para el cigarrito a mitad de clase porque el Sistema ha decretado que fumar no es tan malo para nosotros si no superamos la dosis diaria de siete cigarrillos. (Qué suerte, a mí me encanta fumar, a todos en general nos encanta fumar).
El profesor Ludovico Arepo era el mejor profesor que había en el Centro; era el único que nos hacía progresar, intentaba no repetir las clases sin que el doctor Cidiopan y el Comité se enteraran haciendo las fotocopias en otro lugar y colando las de Lengua Francesa I y II en el Núcleo Administrativo del Centro. Todos sus alumnos disfrutábamos con el calor del secreto. Ninguno de nosotros lo delató. Son algunos de los misterios del encierro y de la prevención.
Los profesores sólo tenían derecho a hacer tres fotocopias por clase para cada alumno.